Maduración en hombres y mujeres
"Revisado médicamente por el equipo médico de Centro Sequoia, México - Actualizado el 27 de octubre 2023. (Tiempo de lectura: 15 minutos)."
La maduración biológica y psicológica es un proceso fascinante que difiere significativamente entre hombres y mujeres, generando curiosidad sobre quién alcanza la madurez primero. Este tema, ampliamente debatido y estudiado por expertos en desarrollo humano, psicología y medicina, revela que las mujeres tienden a madurar más rápidamente que los hombres en varios aspectos. La evidencia científica sugiere que las diferencias en la maduración cerebral, hormonal y emocional juegan un papel crucial en este fenómeno. En este artículo, exploraremos las etapas de desarrollo y los factores que contribuyen a estas diferencias de maduración, proporcionando una visión integral y basada en investigaciones sobre la maduración en hombres y mujeres.
¿Qué es la madurez?
La madurez es un concepto que abarca varios aspectos y puede ser interpretado de diversas maneras, dependiendo del contexto en el que se aplique. En términos generales, la madurez se refiere al estado de desarrollo, crecimiento o evolución en el que una persona ha alcanzado un nivel de plenitud, responsabilidad y estabilidad. Si hablamos de madurez física, nos referimos a la culminación de los procesos de crecimiento y desarrollo de una persona, tales como la pubertad, en los que el cuerpo alcanza potenciales plenos en términos de altura, masa muscular y desarrollo sexual.
¿Las mujeres maduran primero?
A pesar de las creencias populares, no existe evidencia contundente de que las mujeres maduren primero que los hombres. Lo cierto es que la madurez es un proceso complejo e individual y no puede generalizarse como un proceso que afecte a todos los individuos de un género de la misma manera. El desarrollo de la madurez depende de una serie de factores biológicos, sociales, emocionales y culturales, por lo que no es conveniente afirmar de manera categórica que los hombres o las mujeres maduren primero, pues la madurez varia de persona en persona.
La idea de que las mujeres maduran antes que los hombres en todos los aspectos es un mito. Es cierto que las niñas suelen experimentar cambios físicos y emocionales relacionados con la pubertad antes que los niños, lo que ha llevado a la idea errónea de que las mujeres maduran antes. Pero en realidad, la madurez es un proceso individual, sin una línea del tiempo fija y resulta inexacto expresarse en términos generales respecto a un género en específico.
Es importante mencionar que cada individuo es único y la madurez es un proceso complejo que ocurre en diferentes momentos y de diferentes maneras a lo largo de la vida. Las experiencias, educación, responsabilidades, hábitos y problemas de salud influyen en cómo una persona madura a lo largo del tiempo. Lo ideal es hablar de la madurez como un proceso personal y no como un atributo inherente a un género en particular.
Sin embargo, en términos de madurez física, sí suelen haber diferencias definidas entre hombres y mujeres en sus procesos de desarrollo. A continuación, vamos a explorar los aspectos en los que existen estas diferencias.

Madurez física
La madurez física de un individuo es, en términos de desarrollo corporal, un proceso biológico que sigue un patrón general, pero con una variabilidad individual significativa, marcada a su vez por factores genéticos y condiciones de salud. Por lo general, las mujeres alcanzan primero la madurez física que los hombres, pero esto puede variar dependiendo a los factores antes mencionados. Veamos algunas de las diferencias más marcadas:
- Crecimiento en la pubertad: las niñas tienden a iniciar la pubertad antes que los niños. Mientras que el inicio de la adolescencia en las mujeres suele darse entre los 8 y los 13 años, en los hombres esta cifra sube un año, es decir, los primeros síntomas ocurren entre los 9 y los 14 años. Por lo general, entonces, las mujeres alcanzan la plenitud de su desarrollo corporal alrededor de los 18 o 20 años, mientras que en los hombres puede extenderse hasta los 22 años. Otra diferencia significativa es que el crecimiento en las niñas suele ser más rápido, mientras en los niños es un proceso más lento y prolongado.
- Diferencias en el desarrollo muscular: en promedio, los varones desarrollan una mayor masa muscular, debido a la producción de hormonas como la testosterona, reflejándose en una mayor fuerza corporal y una masa muscular más pronunciada en comparación con las mujeres.
- Distribución de la grasa corporal: por el contrario, las mujeres tienden a tener una mayor proporción de grasa corporal. Aunque, eso sí, los hombres acumulan más grasa en la zona abdominal, mientras las mujeres tienen a hacerlo en las caderas y muslos.
- Desarrollo de las características sexuales secundarias: durante la pubertad, tanto hombres como mujeres experimentan el desarrollo de características sexuales secundarias. En las mujeres, se da el crecimiento de las mamas y la distribución de la grasa. En los hombres, estos cambios incluyen el crecimiento de la barba, de los genitales, la profundización de la voz y el aumento de la masa muscular.
Es importante recordad que estas son tendencias generales y que existen variaciones entre individuos. Algunas niñas pueden experimentar estos cambios más tarde que sus compañeros varones, sin que eso signifique algún problema de salud. Para conocer a mayor detalle las características de la adolescencia, visita este artículo.
Madurez sexual
Si hablamos de desarrollo sexual, sí, las mujeres generalmente maduran sexualmente antes que los hombres. El inicio de la pubertad tiende a ocurrir primero en las niñas que en los niños. Recordemos que la pubertad es el proceso biológico que marca el desarrollo de características sexuales secundarias y la capacidad de reproducción.
En las niñas, la pubertad suele comenzar entre los 8 y los 13 años, mientras que en los niños lo hace, aproximadamente un año después, es decir, entre los 9 y los 14 años. Durante esta etapa, ambos géneros tienen cambios importantes, las niñas, por ejemplo, experimentan el crecimiento de los senos, del vello púbico, el inicio de la menstruación. Los niños, a su vez, viven el crecimiento de vello facial, la profundización de la voz, el aumento de la masa muscular y la producción de espermatozoides.
Estas diferencias en el inicio de la adolescencia están influidas, principalmente, por factores hormonales y genéticos. Sin embargo, es importante recordar que la madurez sexual no equivale a la madurez emocional, intelectual o social; cada persona se desarrolla a su propio ritmo, en diferentes aspectos y momentos, y no debe asumirse que el desarrollo sexual es un indicador completo de la madurez en general.
Madurez y crecimiento
La maduración física y el crecimiento están relacionados, pero no son lo mismo. Ambos procesos están vinculados al desarrollo del cuerpo humano, pero se refieren a aspectos diferentes y ocurren en momentos distintos de la vida.
Por un lado, el crecimiento se refiere al aumento de tamaño y masa del cuerpo, es decir, el crecimiento en altura, aumento de peso y el desarrollo de órganos y tejidos. Es un proceso continuo que comienza desde el nacimiento, continua en la adolescencia, y se detiene en la edad adulta. Depende de factores genéticos, hormonales, nutricionales y ambientales.
Por el otro, la maduración física es el proceso de desarrollo de las características físicas y funcionales del cuerpo que le permiten tener un funcionamiento adecuado y completo. Es decir, el desarrollo de órganos, sistemas y habilidades motoras. Aunque también está condicionada por factores genéticos y hormonales, no se detiene en la adolescencia, sino que continúa a lo largo de la vida, a medida que el cuerpo se adaptaba a necesidades cambiantes. Está orientada al desarrollo de características sexuales secundarias, cambios en la densidad ósea, desarrollo muscular, y otros.
En resumen, mientras que el crecimiento se refiere al aumento de tamaño y masa corporal, la maduración física se refiera el desarrollo de las características y funciones del cuerpo necesarias para su funcionamiento óptimo. El crecimiento es un componente de la maduración física. Ambos procesos son esenciales para el desarrollo y salud en diferentes etapas de la vida.
Problemas de salud relacionados con la madurez física
Existen diversos problemas de salud relacionados con la madurez física y sexual, que pueden afectar tanto a hombres como a mujeres en diferentes etapas de la vida. Entre las causas más comunes del retraso en el crecimiento y la baja estatura encontramos los siguientes problemas:
- Pubertad precoz: también conocida como pubertad temprana, es un término médico que se utiliza para describir el inicio temprano de los cambios físicos y hormonales típicos de la pubertad, que ocurren antes de la edad esperada. Es decir, el crecimiento de altura y el desarrollo de las características sexuales secundarias se dan antes de lo considerado normal. Entre las causas de esta condición se encuentran factores genéticos, problemas de salud subyacentes, desnutrición, estrés crónico o trastornos hormonales.
- Pubertad tardía: la pubertad tardía, también conocida como pubertad retrasada o hipogonadismo hipogonadotrópico central, es un término médico que se utiliza para describir un retraso en el inicio de los cambios físicos y hormonales típicos de la pubertad, como lo son el crecimiento de altura, el ciclo menstrual, el crecimiento de vello púbico y facial. Entre las causas de esta condición se encuentran factores genéticos, problemas de salud subyacentes, desnutrición, estrés crónico o trastornos hormonales.
- Síndrome de Turner:este trastorno genético afecta únicamente a las niñas y se debe a una ausencia o anormalidad en uno de los cromosomas X, dando como resultado retraso en el crecimiento, baja estatura y otros problemas de salud.
- Síndrome de Noonan: se trata de un trastorno genético que puede afectar tanto a niños como a niñas y se asocia con un retraso en el crecimiento, anomalías en el desarrollo físico y problemas cardíacos. La causa es una mutación genética, siendo el gen más afectado el PTPN11; puede ser heredado del padre o bien surgir de manera espontánea sin que la persona tenga antecedentes familiares.
- Hipertiroidismo o hipotiroidismo: las disfunciones de la glándula tiroides pueden afectar el crecimiento, ya que la tiroides es la encargada de producir hormonas que regulan el metabolismo y el crecimiento. El hipertiroidismo (producción excesiva de hormonas tiroideas) puede acelerar el crecimiento, mientras que el hipotiroidismo (producción deficiente) puede retrasarlo.
- Deficiencia en la hormona del crecimiento (GH): la deficiencia en la hormona del crecimiento puede dar como resultado un retraso en el crecimiento, pero puede ser tratada con terapia de reemplazo de GH en algunos casos.
- Síndrome de Cushing: este síndrome ocurre con la exposición crónica a elevados niveles de la hormona cortisol, llevando a un crecimiento lento en niños.
- Síndrome de McCune-Albright: se trata de un trastorno genético que afecta varias partes del cuerpo, incluyendo las glándulas endocrinas. Causa desequilibrios hormonales que afectan el crecimiento y el desarrollo óseo.
Cualquier preocupación sobre el crecimiento debe ser discutida con un profesional de la salud, ya que un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son fundamentales para abordar estos problemas y garantizar un desarrollo saludable. En Centro Sequoia México encontrarás a los mejores endocrinólogos que te ayudaran a detectar cualquier anormalidad en el crecimiento de tu adolescente, así como a llevar el mejor tratamiento para resolverlo.
Madurez y cerebro
Al igual que ocurre con la madurez física, emocional y social, la maduración cerebral y el desarrollo de las redes neuronales son procesos complejos que varían entre individuos y no pueden generalizarse de manera categórica en términos de género. Si bien existen diferencias entre el cerebro de hombres y mujeres, hay que comprender que estas diferencias no implican que un genero madure necesariamente antes que el otro en todos los aspectos cognitivos.
No obstante, algunas investigaciones han sugerido que el cerebro de las mujeres puede madurar antes en ciertas áreas relacionadas con el lenguaje y las habilidades sociales, mientras que el cerebro de los hombres puede madurar antes en habilidades motoras y aquellas relacionadas con la visión espacial.
La maduración cerebral en hombres y mujeres es un proceso continuo que se extiende hasta la adultez temprana y se ve influenciado por una serie de factores genéticos, educativos, ambientales y de experiencia personal. La plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar a lo largo de la vida, es un indicativo de que la maduración del cerebro no se detiene en un punto fijo.
Conclusión y recomendaciones del autor
La maduración física, cerebral y sexual en hombres y mujeres es un proceso complejo y altamente individual. Aunque existen patrones generales en términos de maduración, es fundamental recordar que estas diferencias no son rígidas y que la variabilidad individual es la norma. La biología, la genética, la nutrición, el entorno y las experiencias personales influyen en la forma en que maduramos.
En cuanto a la maduración física, existen diferencias biológicas notables, como el inicio de la pubertad, el crecimiento muscular y la distribución de grasa corporal. Sin embargo, estas diferencias no determinan la madurez global de una persona.
Es crucial no generalizar en exceso sobre las diferencias en la maduración de hombres y mujeres y reconocer la diversidad y la singularidad de cada individuo. Asimismo, es importante prestar atención a los posibles signos de algún problema en la maduración y acudir con los especialistas adecuados para atenderlos a la brevedad.